24
feb
2016
0

¿Puede existir un momento más especial? Estás uniéndote en matrimonio a la persona a la que más amas en el mundo. Contigo, tu familia, tus amigos, emocionados. Y los más cercanos, quienes más te tocan el corazón, dan un paso adelante y ante todos, leen unas palabras. Deseándote amor, felicidad, alegría, sosiego, buenos momentos.
 
Ese mensaje dicho por quienes más nos aprecian puede tener las más diversas formas. Ya hemos hablado de cuáles serían algunas de las lecturas escogidas para una boda religiosa y hoy queremos hacer lo mismo con una boda civil.
 
En este tipo de ceremonia tenemos mucho más donde elegir, ya que tanto poemas, como relatos, fragmentos de poemas e incluso textos escritos por quienes salen a leer pueden ser candidatos para ser recitados por nuestra familia o amigos.
 

Hoy os vamos a traer algunos ejemplos para poder inspiraros y encontrar aquello que más os emocione. Se trata de un ejercicio precioso que os recomendamos o bien hacer junto con quien vaya a leer o dejárselo en manos de esa persona. Así la sorpresa será más especial.
 
LECTURAS PARA UNA CEREMONIA CIVIL
 
Táctica y estrategia, Mario Benedetti
 
Mi táctica es mirarte
aprender como eres
quererte como eres

 
mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras un puente indestructible

 
mi táctica es quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en ti

 
mi táctica es ser franca
y saber que eres franco
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos no haya telón
ni abismos

 
mi estrategia es en cambio
más profunda y más simple

 
mi estrategia es que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

 
20 poemas de amor y una canción desesperada, Pablo Neruda
 
Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
 
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
 
He dicho que cantabas en el viento como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
 
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.
 
La realidad y el deseo, Luis Cernuda
 
Si el hombre pudiera decir lo que ama
Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo Como una nube en la luz;
Si como muros que se derrumban,
Para saludar la verdad erguida en medio,
Pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor,
La verdad de sí mismo,
Que no se llama gloria, fortuna o ambición,
Sino amor o deseo,
Yo sería aquel que imaginaba;
Aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos Proclama ante los hombres la verdad ignorada,
La verdad de su amor verdadero.
 
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
Cuyo nombre no puedo oir sin escalofrío;
Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
Por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
Y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
Como leños perdidos que el mar anega o levanta
Libremente, con la libertad del amor,
La única libertad que me exalta.
La única libertad porque muero.
 
Tú justificas mi existencia:
Si no te conozco, no he vivido;
Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
 
Mientras tú existas, Ángel González
 
Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz cualquiera…
Mientras
yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo ese amor que crece y no se muere,
bajo ese amor que sigue y nunca acaba.
 
Antología esencial, Khalil Gibran
 
Estaréis juntos.
Pero dejad que crezcan espacios en vuestra cercanía.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos con devoción, pero no hagáis del amor una atadura.
Haced del amor un mar móvil entre las orillas de vuestras almas.
Llenáos uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de la misma.
Compartid vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.
Cantad y bailad juntos
y estad alegres,
pero que la alegría de cada uno sea propia.
Las cuerdas del laúd están separadas
aunque vibren con la misma música.
Dad vuestro corazón,
pero no para que vuestro compañero se adueñe de él.
 
Porque sólo la mano de la vida
puede retener los corazones.
Y permaneced juntos, aunque no demasiado juntos.
Porque los pilares sostienen al templo
pero están separados.
 
El roble no crece a la sombra del ciprés;
y el ciprés no crece a la sombra del roble.

Deja un comentario

Dónde estamos

Pulsa en el mapa para ver con más detalle.
Contacta con nosotros

Si tiene alguna duda, quiere conocernos personalmente o desea planificar un evento, estamos a su disposición. Rellene sus datos y nos pondremos en contacto con usted.
Información de contacto

Restaurante Nou Racó
Carretera del Palmar, 21, 46012, València

Reservas: 961 62 01 72

e-mail: eventos@nouraco.com

Síguenos en las redes sociales

Idioma